MODERN BOY

Retrato de una época marcada por el imperialismo japonés, Modern Boy, sin embargo, se sirve del trasfondo político y social de los años 30 en Seúl para profundizar en temas como el amor, el engaño y la redención. No es de extrañar que su director sea, Jung Ji-woo, el firmante de Happy End.
Cuando en 1999 se presentó el film Happy End, tanto críticos como espectadores imaginaban que se trataría de la típica historia de infidelidades, un drama pasional al uso, de los que tanto abundan en la cartelera coreana. Pero, a pesar de que el director utiliza los elementos propios del melodrama, el resultado fue muy diferente a lo esperado. Algo así puede sucederle a Modern Boy si sólo hacemos caso a su argumento, pero sin tener en cuenta quién es el responsable de la misma: “seguro que a muchas generaciones les encantará el film, precisamente porque no implica ninguna connotación acerca de los movimientos de independencia coreanos, mientras que otras puede que se pregunten si es aceptable el referirnos a este período lindando la caricatura. Mantuvimos muchas discusiones en la pre-producción, pero al final creo que optamos por la mejor decisión.”

(Ver el artículo completo en la sección Premieres del Vol.24 de CineAsia)