Quedan dieciocho días. La cuenta atrás para Sitges 2010 ya se ha iniciado. A unas horas de que la programación definitiva del festival se haga pública y el aficionado pueda comprar de forma anticipada sus entradas, el director del Festival de Sitges, Ángel Sala nos adelanta las líneas generales de la programación asiática, en un año, recordemos, en el que desgraciadamente se ha marchado uno de los grandes: Satoshi Kon.
Pregunta obligada: hemos perdido a uno de los grandes directores de animación del mundo, Satoshi Kon (mientras que Miyazaki sigue ahí al pie del cañón con sus 90 años a cuestas). ¿Cuál es tu sentimiento (teniendo en cuenta que el director ha venido a Sitges en varias ocasiones e incluso celebró aquí su cumpleaños)? ¿Va a hacer Sitges alguna acción o pequeño homenaje especial este año?
Personalmente lo he sentido muchísimo. Tuve la suerte de compartir varios momentos con él: en Fantasia, en Montreal, fue realmente divertido, y también durante su último viaje a Sitges para presentar la película Paprika. Era un hombre entrañable, a pesar de la dificultad de conversar con él, ya que hablaba un inglés muy limitado. Pero a su manera era un hombre muy comunicativo. Además, tengo el honor de haber contribuido al descubrimiento de Satoshi Kon en España. Durante el año 1997, cuando estaba a cargo de la coordinación de la sección Anima’t de Sitges, llegó al festival un VHS con la película de Perfect Blue. Fue todo un acontecimiento: el giallo alcanzaba el territorio del manga. Desde ese año Sitges ha sido fiel a Satoshi Kon, presentando cada una de sus obras. Incluso tuve la oportunidad de escribir un pequeño libro sobre su obra: “Satoshi Kon: Sueños e Imágenes sobre un Japón Probable” que acompañaba la edición especial de Millennium Actress (editada por Selecta Visión).
Puedo decir que Satoshi Kon forma parte de mi universo cinematográfico. He podido estudiar su obra y pienso que era uno de los grandes creadores de animación mundial. Incluso, en una de mis últimas críticas, a propósito del film de Christopher Nolan, Origen, comentaba que veía muchísimas referencias (a nivel de las capas oníricas, las conexiones de los sueños) entre la película de Nolan y Paprika.
Sitges dedicará la sección Anima’t a Satoshi Kon, en un ‘in memoriam’, además de homenajearlo con un montaje sobre su carrera en la gala inaugural.
Ángel, este año, alrededor de 50 películas asiáticas en diferentes secciones del festival, ¿da para tanto Asia? ¿Está en tan buena forma? ¿O es que quieres hacer la competencia al BAFF?
No, (riendo), en lo más mínimo. Tenemos una excelente relación con el BAFF y creo que nos complementamos a la perfección, ya que ambas selecciones son muy diferentes, pero a la vez, se complementan perfectamente.
Lo que sí que pienso es que este año asistimos a una especie de renacimiento del cine asiático, marcando una tendencia favorable que había estado en entredicho últimamente. Durante los pasados años, Asia había padecido una cierta crisis de ideas, sobre todo Corea, con la realización de un buen número de producciones reiterativas que no aportaban nada nuevo al panorama internacional. Esto ha pasado, y junto con Japón, donde están apareciendo nuevos autores que se suman a los Miike, Kitano, Kore-eda, etc, el cine asiático está remontando con fuerza.
En Japón veremos cambios a nivel de cine de culto, con la presencia de Nishimura que se está consolidando como el nuevo fenómeno a lo Takashi Miike (Helldriver, presente en esta edición, supondrá un antes y un después en el devenir de este realizador), pero también asistiremos a la consolidación como autor de Miike, ya que su 13 Assassins (que veremos en la Sección Oficial), con capital europeo, es uno de sus films más complejos, homenajeando al mejor Kurosawa o Gosha. Por otra parte, reivindicar la figura de Tetsuya Nakashima (autor de las geniales Memories of Matsuko y Kamikaze Girls), que presentará en Sitges, Confessions. Nakashima sin duda es el director japonés a perseguir. Espero que su presencia en Sitges permita que esta película pueda gozar de distribución en nuestro país, porque es uno de los grandes films del año.
¿Qué te parece el hecho de que numerosos festivales se apunten a la moda de presentar una sección de animación?
La verdad es que es una alegría. Este año tanto el BAFF, como el pasado año la Semana de Terror de San Sebastián, han presentado una sección de animación. Me encanta el hecho de que el Festival de Sitges, con su sección de Anima’t (presente en el festival desde hace 17 años) haya creado tendencia. Pero este hecho no ha sido sólo en España, sino en otros festivales europeos que pertenecen a la federación, y que han descubierto la importancia de la animación. Hay animación en Berlín, hay animación en San Sebastián, en Locarno. Estoy realmente muy contento.
Y seguimos hablando de anime: ¿qué podemos ver en la sección Anima’t? ¿Tendremos lo último de Studio Ghibli?
Por desgracia no podremos contar con lo último de Studio Ghibli. De hecho, The Borrowers (Hiromasa Yonebayashi) estrenada el pasado 17 de Julio en Japón, no ha estado presente ni tan siquiera en el Festival de Venecia. En Japón las críticas son favorables pero se ha visto superada en taquilla por un duro rival: Toy Story 3. Es bastante complicado porque todavía no ha encontrado una distribución internacional, parece como si quisieran “congelarla”.
La sección ANIMA’T se centrará en la gran aportación de la animación japonesa resaltando la película más importante del año en Japón: Welcome to the Space Show (Koji Masunari). Una película en la línea de Summer Wars, de introducir el mundo de la animación a través del mundo cotidiano. Dirigida por Koji Masunari y producida por uno de los estudios de moda, A-1 Pictures, esta película de ciencia ficción y fantasía llegó a proyectarse en la pasada Berlinale con unas críticas bastante prometedoras.
También ha cambiado de nombre la sección Orient Express por Sección Casa Asia, ¿a qué es debido?
Sí es cierto. Este año la sección Orient Express pasará a llamarse Sección Casa Asia. Fue una reflexión que hicimos de manera conjunta el Festival con Casa Asia. ¿Por qué? Hace diez años, cuando se inició, el nombre de esta sección se debió en parte, a que Orient Express era la marca o el sello de una distribuidora española, que apoyaba la presencia de dicha sección y actuaba como un patrocinador de la misma. Han pasado diez años, y es cierto que la denominación Orient Express tiene ciertas connotaciones colonialistas. Incluso habíamos notado que ciertos distribuidores internacionales asiáticos no les gustaba el término.
Casa Asia siempre ha ayudado al Festival en la difusión del cine asiático y nos sentimos orgullosos de la relación de colaboración que mantenemos a lo largo de estos años.
Y hablando de la sección CASA ASIA, ¿sabéis ya cuál será la película inaugural de la misma?
Sí, la sección CASA ASIA se centrará en el retorno del cine de las artes marciales, otorgando protagonismo ala producción de Hong Kong y de China. Dado que el año pasado ganó la película Ip Man, este añoinauguraremos la sección con su continuación, Ip Man 2 (Wilson Yip, 2010). La película continúa los acontecimientos de su antecesora, con un Donnie Yen (maestro Ip Man) que debe abandonar su localidad natal tras la ocupación japonesa, refugiándose en Hong Kong, donde esta vez vivirá en primera mano la opresión de los ingleses. Para mí Ip Man 2 es superior al original, con unas escenas de lucha realmente alucinantes. Además, con esta película empezamos una especie de ciclo Donnie Yen que tendremos enSitges este año.
La buena cosecha de cine proveniente de Hong Kong, ¿crees que se debe a la influencia de la Mainland o sea a las co-producciones con China (pues ésta se ha llevado a directores y actores para allá)?
Sin duda, totalmente. Podría decirse que Hong Kong ha descubierto a China y China ha descubierto a Hong Kong. El talento de Hong Kong ha descubierto que, a pesar de la crisis internacional (la dificultad de vender sus películas fuera de su territorio), tienen un mercado potencial de 1.500 millones de personas. Y, además, en China se pueden encontrar productores que permitan hacer las películas más caras, más espectaculares y mejor hechas.
Ciertamente se nota un toque más nacionalista en las últimas producciones (lo veremos en cintas como Boddyguards and Assassins, 14 Blades, o Legend of the Fist), pero el nivel técnico que destilan estas obras es muy superior al que nos tenían acostumbradas las últimas producciones de Hong Kong. Legend of the Fist, es la esperada película de acción marcial, dirigida por Andrew Lau (Infernal Affairs) y protagonizada por Donnie Yen y Shu Qi, que continúa la vida de un personaje, Chen Zhen, al que diera vida por primera vez Bruce Lee en Furia Oriental enfrentándose a la opresión japonesa. Tras el guión, el conocido director y guionista Gordon Chan y Cheung Chi-Shing (Siete Espadas). Una producción que nos ofrecerá acción, artes marciales y drama histórico. Más sencilla pero igualmente entrañable resulta Gallants, de Derek Kwok (Pye-Dog), una reivindicación de los viejos tiempos del cine clásico de artes marciales en clave de comedia, pero sin renunciar a unas estupendas secuencias de acción.
También se ha contribuido al renacer del cine policiaco o polar hongkonés. Johnnie To no está solo, a él se suman nombres como Benny Chan o Dante Lam que con su Fire of Conscience (presente en esta edición), han renovado de nuevo el cine de acción, uniendo un guión convencional pero bien estructurado con un ritmo endiablado.
3 incluso puede que 4 películas de Donnie Yen este año y los aficionados siguen esperándolo, ¿qué más se puede hacer o se necesita para que visite el Festival de una vez y nos deleite con una lección de kung fu?
La verdad es que es muy difícil contar con la presencia de Donnie Yen. Sobre todo porque no viaja solo, sino que siempre se desplaza con cinco o más personas. Hemos estado valorando el tema, ya que nos encantaría poder contar con él, pero Sitges no puede asumir los costes de desplazamientos de todo el equipo de personas que lo envuelven. Además de que está muy ocupado. Piensa que si el Festival ha programado cuatro películas que cuentan con su presencia, imagínate las que puede realizar a lo largo de un año. En estos momentos está rodando una película, y puede, no es descabellado, que dentro de dos meses, inicie el rodaje de otra. Está claro que Donnie Yen es una o la gran estrella del cine chino.
Y entre tanta testosterona y patada masculina, ¿qué pinta Zhang Yimou y su nueva película?
La presencia de A Woman, a Gun and a Noodle Shop en Sitges es una decisión mía. Después de verla en Berlín, creí que era una película que necesariamente tenía que estar en Sitges. Me parece una película de género fantástico que defendería totalmente. Es uno de los films más iconoclastas y atrevidos realizado por un director como Zhang Yimou. Que un realizador como él, con la carrera que tiene, se atreva a hacer esta película, me parece para quitarse el sombrero.
A Woman, a Gun and a Noodle Shop es, primero un remake de Sangre Fácil (Joel Cohen, 1984). Segundo, es una película que tiene un humor cercano a la saga de los spaghetti-westerns de Le Llamaban Trinidad. Un film que mezcla terror, violencia, humor y acción y que tiene escenas tan memorables como la preparación de unos fideos chinos, de la que no me atrevo a decir nada más para no dar pistas al espectador. Es una película asombrosa, que creo que se convertirá en una de las sorpresas del Festival.
Y seguimos con otros directores reconocidos internacionalmente: para los que nos resistimos al cine de Apitchatpong Weerasetakul, danos 3 motivos para que entremos a ver su película ‘Uncle Boonmee Who Recalls his Past Lifes”.
¿Tres motivos? –Ángel sonríe de nuevo-. Es fácil. Primero porque la considero una de las cinco películas fundamentales del 2010. Segundo, porque es una de las cinco películas que cambian el cine para siempre, junto con Origen y Toy Story 3, en el presente año. Y en tercer lugar porque demuestra que Apitchatpong es un genio. Primero, porque demuestra que es un gran director, entiende a la perfección el elemento cinematográfico de su idiosincrasia cultural. Y también, porque ha conseguido tomar el pelo a toda la crítica internacional: siempre acaba haciendo la película que le viene en gana, y todo el mundo dice que es un genio. Es para alabarlo. Que venga con Uncle Boonmee… a Cannes debajo del brazo y que al final acaben dándole la Palma de Oro, no es algo que se haga todos los días.
Vamos con Corea: en los últimos 2 años más o menos, muchos han dicho que el cine coreano fantástico y de terror estaba de capa caída y que, sin embargo, este año ha remontado: ¿esto se reflejará en Sitges en las películas que vienen de allí? ¿Qué opinas de estos juicios?
Corea sigue siendo de los países asiáticos el que más me preocupa. Se realizan demasiados proyectos: hay muchas películas muy bien realizadas, pero inútiles, innecesarias, por lo repetitivo de sus planteamientos. Pero siempre tiene algo que ofrecernos, ya sea a través de la aparición de nuevos directores, o a través de directores de trayectoria reconocida.
Una de las películas del año es sin duda, The Housemaid (Im Sang-soo, 2010). Remake de uno de los clásicos del cine de terror coreano de los años 60, The Housemaid, del realizador Kim Ki-young, Im Sang-soo sorprende con una propuesta tan absolutamente valiente que finaliza en una opereta gótica delirante en la que destapa todo lo contenido de su cine en una orgía visual.
Corea del Sur se alía con Japón en Higanjima, de Kim Tae-kyung (director de aquella divertidísima Volcano High), una historia de vampiros pulp y de tono manga con muchas artes marciales y tono adolescente. En la misma línea Woochi (Choi Dong-hoon, 2009), con superhéroes, seres mitológicos y mucho humor, se convirtió en uno de los éxitos de la cartelera coreana de finales del 2009.
Hablan de “Bedevilled” como uno de los mejores thrillers del año. En tu opinión, ¿es así? ¿Puede convertirse en una de las sorpresas del festival?
Bedevilled es una de las películas que el Festival tiene “tapadas”. De esas de las que no te esperas nada (por la falta de información, etc…), y que va a dejar a los espectadores petrificados en sus asientos. En primer lugar porque es una película tremendamente salvaje, cuenta con una violencia terrorífica que exacerba los elementos gore para profundizar en el espectador. Y segundo, porque es una película espléndida, muy original.
Hemos visto en la programación de San Sebastián la película “I Saw the Devil” del director coreano Kim Ji-woon, ¿no viene a Sitges entonces ni él ni su película?
Sí, sí. También estará en Sitges, ha estado siempre, de hecho, como todas las películas del realizador coreano Kim Ji-woon. La verdad es que incluso el propio director ha insistido para que Sitges pueda contar con su última película. La historia gira en torno a un psicópata que tiene en jaque a la policía coreana desde hace tiempo, uno nada convencional. Mata por el puro placer de matar, no se para a pensar en las víctimas, le da igual que sean mujeres que niños, ancianos que jóvenes, y además lo hace con una desmesurada crueldad. Hasta que un día se ceba especialmente con la hija de un Jefe de Policía retirado, que además es la prometida de un agente secreto; el cual no cesará hasta acabar con él por todos los medios, sin miedo a convertirse en el mismo monstruo que intenta atrapar.
Y pasamos ahora a Japón: imaginamos que este año volverán a Sitges las últimas locuras del director Toshihiro Nishimura, ¿es así?
Ciertamente por la producción no sólo nos íbamos a limitar a pasar una maratón de películas estilo Nishimura (Tokyo Gore Police), sino que daría para rellenar un festival al completo. En Japón se están haciendo cientos de estas producciones, la mayoría para el V-Cinema (vídeo). Hemos decidido centrarnos en lo mejor. Proyectaremos una película estelar de Nishimura, que implica un cambio en su dirección, Helldriver (2010), una película de zombis, muy en su estilo, demencial, pero con muchísimo más nivel y pretensiones que sus películas previas. Como complemento a este film, pasaremos dos producciones en las que participa Nishimura, aunque no estén dirigidas por él: Mutant Squad Girls (Noboru Iguchi, 2010) y Aliens vs Ninja (Seiji Chiba, 2010). Son, dentro de todo lo que hemos visto a lo largo del año, las tres películas que marcan la diferencia, por humor, producción y efectos especiales.
¿Crees que Nishimura representa para la época actual lo que en su momento, allá por los finales de los años 90, representó Takashi Miike?
La verdad es que sí. Le falta un Audition para acabar de rematarlo. Le falta realizar una película de culto, donde demuestre que a parte de hacernos reír, y de pasarlo muy bien, y de ser excesivo, también sabe hacernos pasar el terror que Miike nos dio con su Audition en 1999. Pienso que Miike es un director mucho más complejo y completo. Nishimura es un personaje divertidísimo, que está haciendo un cine, en su estilo, muy correcto, pero creo que le falta demostrar lo que Miike ha demostrado a lo largo de toda su carrera.
Yo creo que hay otro que sí que ha demostrado que es el nuevo Miike: Sono Sion. Además este año contaremos con su última película: Cold Fish. Cuando veáis esta película, entenderéis por qué lo digo. Cold Fish es la perfecta mezcla entre terror e ironía, con un humor negro sorprendente. Tiene una vertiente hacia Kiyoshi Kurosawa y hacia el Miike más radical.
Y hablando de Miike, ¿qué nos depara este señor este año?
Miike estará presente en Sitges con dos películas de nivel, que acaban de ser proyectadas en Venecia. La primera es 13 Assassins, película que, para los aficionados al cine de Miike, hay que decir que es tremendamente clásica: un film de samuráis al más pleno estilo Kurosawa o Hideo Gosha. Una película muy seca, muy dura, con unos cuarenta minutos finales donde se desborda la violencia y aparece la agresividad del director. Una película que marcará un antes y un después en su carrera. Y por otra parte tenemos: Zebraman 2: Attack of Zebra City, curiosamente la vuelta al desmadre total. Si Zebraman era como era, su continuación es un auténtico delirio. Visualmente muy cercana al Yatterman del año pasado. Es la película más radical de este director, en años.
Y pasamos a otro Takashi pero con “e”: Takeshi Kitano del cual veremos en Sitges su último trabajo “Outrage”: ¿qué pasa con este señor que siempre tiene a malas a la crítica: que si sus trabajos cómicos-surrealistas están fuera de órbita y ahora, que vuelve a las andadas, al cine de tríadas, también es criticado por violento? 
El problema no es la frase: ”¿qué ha pasado con Kitano?”, el problema real es la frase: “¿qué ha pasado con la crítica?” No es un problema de Kitano, él lo tiene muy claro, el problema, muchas veces son los críticos. Kitano sigue siendo él mismo. El problema es que ni le han entendido antes (en referencia a la crítica), ni le entienden ahora. En Outrage Kitano interpreta a Otomo, un yakuza encargado de las tareas sucias del sindicato y que, como no podía ser de otra manera, deberá enfrentarse a varias misiones que requieren mano dura y poca sutileza. Outrage es una vuelta, con muchísimo sentido autoparódico a su cine de yakuzas previo, entrando en muchos momentos en el cine de terror. Será difícil ver a lo largo del Festival escenas con el nivel de terror que se presentan en Outrage. Aún así Kitano pretende salirse de su propio estereotipo pasando de su típico estilo más sobrio y nihilista a una representación más dinámica de la violencia, con más diálogos entre los personajes y más acción.
Pero, como es costumbre en la crítica internacional… ahora toca cargarse a Kitano. Ya veremos a quién le toca en la próxima ocasión. Si te gusta una película como Sonatine, tiene que gustarte Outrage.
¿Algo más de Japón?
Pues sí. Contaremos con la última película de Takashi Shimizu, The Shock Labyrinth 3D, que se ha proyectado en Venecia. Una curiosa historia de fantasmas que ha sido publicitada como la primera película de terror japonesa que echa mano del ahora generalizado recurso del 3-D. Lo cierto es que nos encontramos ante la que probablemente es la cinta más comercial de Shimizu, algo evidenciado en el hecho innegable de estar dirigida principalmente a un público joven. Pero aunque no sea tan oscura y deprimente como las historias de Kayako y Toshio (La Maldición), sigue siendo sin embargo una cinta muy recomendable y un trabajo que para nada abandona las constantes formales de este director, con todo y su apoyo en artificios aparentemente muy ajenos al resto de su filmografía.
En el campo de las comunidades de Internet se sitúa Chatroom, dirigida por Hideo Nakata (el responsable de la mítica The Ring). Un film que plantea una interesante discusión entorno a la comunicación virtual, al tecnoanimismo y sus consecuencias en la juventud actual.
Japón, Corea del Sur, Hong Kong-China…. ¿qué otros países asiáticos también tendrán representación en Sitges 2010?
En MIDNIGHT X-TREME, contaremos con la presencia de la tailandesa, Slice (Kongkiat Khomsiri, 2010), una película tremendamente negra, oscura. Un serial-killer homosexual. Una especie de A la Caza, en la Tailandia más tenebrosa y degradada. Una película, por otro lado, muy difícil de ver. De Tailandia también tenemos Ong Bak-3, película que nos acaban de confirmar hace muy poco.
De Vietnam, proyectaremos la primera producción de artes marciales con grandes estrellas y con un atractivo nivel visual, Clash. Una película que se ha proyectado en numerosos festivales internacionales, con enorme éxito de público.
Monga (Doze Niu, 2010) es la aportación de Taiwán al cine negro más tradicional. Es una película espléndida. Tengo que reconocer que es un “capricho” mío. Una película al estilo Uno de los Nuestros. Una película que gira entorno a la delincuencia juvenil taiwanesa y que abre la puerta a esta cinematografía de rara avis en festivales y que dará mucho de qué hablar.
De India proyectaremos la última película de Mani Ratman, Raavan (2010), que cuenta con la presencia de Abhishek Bachchan y Aishwarya Ray.
Ah, y me olvidaba de Dream Home (Pang Ho-Cheung, 2010), quizá la película asiática más radical de los últimos tiempos. En los foros se está hablando de lo fuerte que puede llegar a ser la propuesta de A Serbian Film. En un sentido muy diferente… ¡cuidado con Dream Home! En Udine hubo desmayos. La película utiliza un gore, quizá más tradicional, en la que el director Pang Ho-Cheung, conocido por su visión bastante negra del humor y sus historias imaginativas y creativas, nos ofrece en esta ocasión una cinta de terror que promete sangre y un tratamiento bastante agresivo de la violencia. Es una película espléndida.
Y además de películas, ¿con qué invitados orientales podemos contar e ir preparando entrevistas?
De momento podemos confirmar la presencia del japonés Tetsuya Nakashima, el realizador de Confessions. De Apitchatpong Weerasetakul, que vendrá a defender en Sitges su Palma de Oro. En Sección Oficial, también, aunque no está confirmado, es posible la visita del coreano Im Sang-soo, para presentar The Housemaid.
La distribución de dvd sigue bajo mínimos, y la asiática a cuentagotas, ¿ves alguna solución al respecto o los aficionados tendrán que seguir yendo a los festivales para ver este cine?
Yo creo que sí, los festivales van a seguir siendo la plataforma para ver cine asiático. La prueba es que los festivales están subiendo en número de espectadores en un período de crisis, es un síntoma.
En el panorama de la distribución, sólo veo como salida un cambio en la tendencia. El video on demand (el alquilar vídeos directamente desde el ordenador). Es la gran apuesta, por no decir la última. Además de la generalización, para un público más selecto, de un formato de alta definición (blu ray, etc.)
Y así, ‘entre amigos’, ¿alguna peli-bomba que tenga distribución en breve?
De las que tenemos en el Festival, tan sólo la ganadora del Festival de Cannes, Uncle Boonmee Who Recalls His Past Lifes, a través de Karma Films, y A Woman, a Gun and a Noodle Shop, la película de Zhang Yimou que estrenará Golem, cuentan con distribución en España.
El resto… habrá que esperar. ¡Quién sabe!
|