Premiere Despedidas

[ONG BAK 2: EL REGRESO DEL REY DE LOS ELEFANTES]



No hace mucho tiempo el Auditorio de Sitges se rendía a la magia de un joven tailandés. Tras una larga secuencia en la que éste sorteaba todos y cada uno de los obstáculos que encontraba a su paso, el nombre de Tony Jaa empezaba a sonar con fuerza entre el espectador occidental. Sitges vio nacer un mito de las artes marciales, que regresa  este año a la cartelera dispuesto a que su nombre siga dando de qué hablar. Imagen1

Un domingo de 2003. Auditorio Meliá de Sitges, sencillamente, abarrotado. Hora: 18:15h. Si bien existían muchas expectativas, ni el mayor de los entusiastas de las artes marciales en particular, ni del cine de acción en general, era conocedor de lo que estaba a punto de presenciar. Hora y media más tarde, la sala entera ovacionó a ese joven cuya elasticidad ya querría para sí Reed Richards (de los 4 Fantásticos). Ong Bak, estrenada en España el 29 de Diciembre, se convertiría, de largo, en la película asiática más taquillera estrenada a lo largo de 2004 con cerca de 2 millones de euros de recaudación, siendo vista por cerca de 350.000 espectadores. El mismo equipo, Tony Jaa como actor y Panna Rittikrai como realizador, repetirían tres años más tarde con Thai Dragon (Tom Yum Goong). Los resultados, si bien no llegaron a alcanzar a los de Ong Bak, sí convirtieron a la cinta en la segunda película asiática más taquillera del año.

Ong Bak 2: regreso al pasado

A pesar del nombre, Ong Bak 2 no es ninguna secuela de Ong Bak. De hecho, en los planes originales de la producción era Tony Jaa el que pasaba de alumno a maestro, sustituyendo a Panna Rittikrai al frente de la producción. Muchos son los rumores que han formado parte del folclore popular de la película: huida del protagonista a mitad de la película, problemas de financiación, secuestros… Lo cierto es que el presupuesto final de Ong Bak 2 ha ascendido a 300 millones de bhats (algo menos de 9 millones de dólares), o dicho de otro modo, tres veces la cantidad que la productora Sahamongkolfilm estaba dispuesta a arriesgar en un principio. Después de muchas dificultades, y tras las diferencias, tanto creativas como económicas, surgidas entre Tony Jaa y Sahamongkolfilm, se llegó al acuerdo de que fuera Panna Rittikrai quien se hiciera cargo de la última fase del rodaje, quedando el nombre de ambos, el del alumno y el del maestro, como co-directores de la película.Imagen1

Ong Bak 2 nos presenta una Tailandia épica: la Tailandia del siglo XV, a lo largo del reinado del rey Rama II en Ayuthaya. Después de presenciar la muerte de sus padres, el joven Tien será vendido como esclavo. A la sombra de un grupo de bandidos, se irá formando en las diferentes disciplinas de combate con el fin de convertirse en un gran líder. Alejado de su pueblo, el joven Tien, irá alejando todos los demonios que le acechan, a la par que descubrirá de nuevo la figura paterna en Chernung, cabecilla de la banda que lo ha acogido. Pero llegará un momento en el que el pasado regresará a buscar al joven Tien. Y la venganza, entonces, no tendrá límites.

Del muay thai al swordsplay

Si el personaje de Ong Bak era un joven inocente especializado en la lucha muay thai (estilo de arte marcial originario de Tailandia), Tien, el joven huérfano protagonista de Ong Bak 2 tiene frente a sí un arsenal de técnicas, que pasan desde el muay thai, al kung fu, o al kenjutsu. Si bien es verdad que Tony Jaa pierde durante el trayecto parte de la frescura original, el abanico de posibilidades se multiplica consiguiendo una gama de golpes, patadas, flexiones, o cabriolas que, sobre todo en el tercio final del film, consiguen que el espectador se introduzca en una montaña rusa que parece no tener fin.Imagen1

Con una estructura narrativa algo más consistente que su predecesora, en la que se destaca la inclusión de varios flashbacks en el tercio medio de la cinta, el guión de Ong Bak 2, sin embargo, es sencillo: la historia de una venganza y de cómo llega ésta a materializarse. Con un estilo visual refinado, en el que abundan grandes angulares, y varias escenas de cable (a diferencia del original), Tony Jaa vuelve a deleitarnos con dos escenas en las que el elefante se convierte en el principal protagonista: “la relación de los tailandeses con los elefantes viene de muy atrás en el tiempo”, nos comentaba Tony Jaa a su paso por Barcelona durante la promoción de Thai Dragon en el 2006: “En la antigüedad, el elefante era un elemento primordial para la guerra, ya que sobre él iban subidos los soldados. También, el elefante siempre se ha considerado como un animal representativo de la monarquía de mi país”.

Puede que Ong Bak 2 no sorprenda como lo hiciera Ong Bak en el 2003. Que como todo novel, Tony Jaa haya pretendido realizar esa obra maestra que todo director persigue desde sus inicios. Pero una cosa es cierta. Desde el momento en el que se apagan las luces y vemos a Tien a lomos de un caballo perseguido por un grupo de guerreros, hasta el primer plano de Tien con un semblante cansado, años más tarde, en los últimos instantes del film, Ong Bak 2 no da respiro. Algo que, por desgracia, no puede decirse de algunas de las películas estrenadas a lo largo de este verano.

Enrique Garcelán

 

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